Especiales

Una vida marcada por el amor a los caballos

Recién recibida de veterinaria, Agustina Cea trabaja en una cabaña de Entre Ríos donde desarrolla su pasión por estos animales a los que considera los seres más nobles del mundo  

José Luis Gamondi (ZonaCampo) 

Como música de fondo de los mensajes de voz que intercambiamos se escucha el andar de un caballo. No podía ser de otra manera. La conozco desde que era muy pequeña, la recuerdo desde siempre cerca de los caballos. En un lugar al que se llegaba en un muy poco tiempo desde el asfalto de la ciudad pero en el que Agustina Cea y su familia disfrutaron siempre de la tranquilidad y la paz del campo, de la naturaleza, los perros y especialmente… de los caballos.


Ella fue creciendo, y su amor por los caballos siguió intacto. Primero me fui enterando de sus logros deportivos. De muchas alegrías y también de algún llanto causado por la despedida de un gran amigo. También supe que estaba estudiando veterinaria con especialización en producción equina. No me sorprendió. Cuando supe que se había recibido y que estaba en Entre Ríos trabajando en una cabaña, no pude resistir la tentación de volcar en este medio su historia. Una historia simple, de alguien que supo desde muy chica, que su sueño era estar siempre cerca de loscaballos y que hoy, aunque lejos de ese pedacito de campo de su Olavarría, lo está cumpliendo.


Agustina tiene 25 años, ya está recibida de Veterinaria y ya terminó también su especialización en Producción Equina pero su amor por la vida al aire libre y los caballos nació con ella y porque no decirlo, cómo herencia familiar.


"No tengo el recuerdo exacto del primer día porque fue desde muy chiquita,ya de bebé estaba subida a un caballo. Esta pasión me la transmitió mi papá, así como el respeto y el amor por todos los animales y en especial por los caballos. Papá participaba en los desfiles y la peregrinación a Luján y yo me fui "prendiendo" en esa. En ese momento eran caballos de paseo y de trabajo" rememora Agustina.



El Endurance y los caballos que marcaron y siguen marcando su vida

"Mi primer caballo fue un tordillo y el primer caballo que recuerdo verdaderamente como propio y por el que siento un amor increíble es Secreto, era un cruza árabe y criollo, era de un amigo de mi papá y solo lo había montado él. Lo conocíamos desde potrillo. Un caballo bello e imponente. Yo de chica hacía equitación perro nunca me hallé con esa disciplina. Me gustaba pero no sentía que fuese lo mío. En el año 2006 se organiza una carrera promocional de Endurance en Olavarría y Patricia Legnazzi, mi profesora de equitación, me entusiasmó para participar. Preparamos un gateadito que había en casa que se llamaba Puquén. La carrera era de 25 km y gané esa carrera. Ahí me enganché con el Endurance, gracias a Patricia. Después conocí a Antonio Indavere, que me ofreció caballos para correr ya a nivel nacional y papá quería comprarme algún caballito para mí, pero que sea manso, yo tenía 10 u 11 años. Ahí, un amigo de papá le avisó que vendía a Secreto, lo probamos y me lo llevé para casa. Lo tuvimos un año pero fue como si lo tuviésemos 4 o 5, nos dio muchísimas alegrías, era un "señor", y se bancó todos nuestros esfuerzos para hacer este deporte y también nuestra inexperiencia en el tema. Al año se vende, yo era muy chica y no quería saber nada, pero sabía que era la única forma de crecer en el deporte que tanto me gustaba. Mi familia hacía un esfuerzo enorme para bancar todo y sabíamos que era una gran oportunidad, teniendo un solo caballo que te ofrezcan comprarlo, no era algo que se iba a dar todos los días. Gracias a él es como empezamos a crecer en el Endurance, y fui aprendiendo que lamentablemente si uno quiere seguir en esto había que venderlo"

"Todos los caballos que pasaron por mi vida fueron importantes, hayan o no sido buenos para endurance" 


Secreto y otros caballos inolvidables


"Después de Secreto por mi vida pasaron varios caballos más que me marcaron. Uno de ellos fue Ras Y Porqué que me lo ofrecieron para correr, me enamore y me fui hasta Mendoza a un remate con el tráiler a comprarlo. Nos pasó de todo en ese viaje, pero llegamos y pudimos comprarlo, creo que el caballo estaba destinado a estar en casa. Ese caballo también se vendió a Emiratos. El último fue Eclipse, con el que corrí el panamericano, fue crack, lo tuvimos cuatro años corriendo y fue muy especial, era una caballo perfecto en todos los aspectos y creo que fue el que más satisfacciones nos ha dado desde lo deportivo"


"Todos los caballos que pasaron por mi vida fueron importantes, hayan o no sido buenos para endurance. De todos hemos aprendido algo, todos me enseñaron o me marcaron algo. Mi mamá me dice, no te podes enamorar de todos los caballos, y es así, yo me enamoro de todos, porque creo que les busco lo bueno a cada uno. Creo que cuando vos les das todo, ellos también te lo devuelven. El último malcriado que tuve fue Búlgaro, que tiene una historia muy linda, es un caballo mestizo polero. Cuando vendimos Eclipse nos habíamos quedado sin caballo, papa salió a averiguar para comprar algo y poder empezar a entrenar. Fuimos a ver una yegua árabe, yen un corralito pelado, sin un pasto había un tordillo destruido, feo. Papá averiguo y el señor nos lo mostró. Tenía hongos, era mayo y estaba muy flaco, ese invierno no lo pasaba seguramente. Decidimos comprarlo, lo curamos, lo alimentamos y después de unas semanas papá me mando un mensaje: me parece que el tordillo es una máquina. Dicho y hecho, así como estaba el caballo hizo sus primeras carreras clasificatorias de 40 y 80 km y me enamore. Era muy dulce y un malcriado, creo que de alguna manera el siempre supo que le salvamos la vida o algo así y siempre fue un agradecido que nos dio todo, tiene un corazón de oro que no se puede creer. A él lo tuvimos corriendo tres o cuatro años, nunca tuvo una carrera eliminado, llego correr 120 km, tuvo un par de podios y fue un excelente caballo que un día decidimos jubilarlo y está en casa viviendo feliz, disfrutando lo que no pudo estando en el otro lugar, no sabemos que hubiese sido de su vida".

"Los caballos son lo más noble que existe sobre la tierra, si les das respeto y amor, ellos te devuelven lo mismo" 


Una profesión elegida con el alma

"Mientras tanto yo estudie veterinaria, mi idea siempre fue continuar haciendo endurance mientras estudiaba, gracias al esfuerzo de papá que es el que esta diariamente con los caballos, los cuida y a pesar de que yo iba y venía de Tandil a Olavarría los fines de semana, el estaba todos los días con los caballos. Gracias a mi familia, pude seguir corriendo mientras hacia la carrera, que es algo que me apasiona también. En el año 2019 me recibí, hice la residencia en el haras La Providencia y este año me surgió este trabajo en Entre Ríos , enlaCabaña La Entrerriana, que es una cabaña de caballos criollos que se preparan para una prueba que se llama el freno de oro. Yo no sabía nada de caballos criollos, estoy hace 10 días y me encargo de una parte que se llama pre training, que son caballos que están en entrenamiento general básico, o sea, son caballos que se preparan físicamente, un poco lo que hacemos nosotros en endurance,para la exigencia de lo que es el freno de oro, que es un entrenamiento mas especifico o de competencia, que ya hacen otras personas. Actualmente tengo cinco caballos para montar, a su vez ayudo a la veterinaria de acá, en lo que son tratamientos diarios de veterinaria y me encargo de los tratamientos de los caballos que van a ir a la final de Jesús María. Hay cuatro caballos finalistas en el freno de oro, o sea que la cabaña tiene muy buenos caballos. Estoy feliz porque estoy aprendiendo algo distinto, por más que me haya criado entre caballos, todos los deportes son distintos, las razas también son diferentes y por suerte me encontré con un equipo super generoso que me enseñan, me explican y me brindan todo. Estoy feliz, haciendo lo que amo y haciendo dos cosas que me encantan que es entrenar y la veterinaria.Desde muy chica dije que quería ser veterinaria y especializarme en equinos y día a día confirmo esa idea, haciendo esto que me apasiona. Para mi los caballos son lo más noble que existe sobre la tierra, si les das respeto y amor, ellos te devuelven lo mismo"


Mientras a ella su nueva profesión la está llevando a otros lugares, en Olavarría su papá sigue entrenado caballos, con la seguridad que Agustina volverá siempre a ese pedacito de campo tan cerca de la ciudad donde el mismo le inculcó desde que nació ese amor eterno por los caballos.


Foto de portada: Agustina con Eclipse y Ras Y Porqué  

Informe y mapas de lluvias del 14/03 en Olavarría ...
Caminos rurales de Olavarría: informe de la Mesa A...
 

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Recién recibida de veterinaria, Agustina Cea trabaja en una cabaña de Entre Ríos donde desarrolla su pasión por estos animales a los que considera los seres más nobles del mundo  

José Luis Gamondi (ZonaCampo) 

Como música de fondo de los mensajes de voz que intercambiamos se escucha el andar de un caballo. No podía ser de otra manera. La conozco desde que era muy pequeña, la recuerdo desde siempre cerca de los caballos. En un lugar al que se llegaba en un muy poco tiempo desde el asfalto de la ciudad pero en el que Agustina Cea y su familia disfrutaron siempre de la tranquilidad y la paz del campo, de la naturaleza, los perros y especialmente… de los caballos.


Ella fue creciendo, y su amor por los caballos siguió intacto. Primero me fui enterando de sus logros deportivos. De muchas alegrías y también de algún llanto causado por la despedida de un gran amigo. También supe que estaba estudiando veterinaria con especialización en producción equina. No me sorprendió. Cuando supe que se había recibido y que estaba en Entre Ríos trabajando en una cabaña, no pude resistir la tentación de volcar en este medio su historia. Una historia simple, de alguien que supo desde muy chica, que su sueño era estar siempre cerca de loscaballos y que hoy, aunque lejos de ese pedacito de campo de su Olavarría, lo está cumpliendo.


Agustina tiene 25 años, ya está recibida de Veterinaria y ya terminó también su especialización en Producción Equina pero su amor por la vida al aire libre y los caballos nació con ella y porque no decirlo, cómo herencia familiar.


"No tengo el recuerdo exacto del primer día porque fue desde muy chiquita,ya de bebé estaba subida a un caballo. Esta pasión me la transmitió mi papá, así como el respeto y el amor por todos los animales y en especial por los caballos. Papá participaba en los desfiles y la peregrinación a Luján y yo me fui "prendiendo" en esa. En ese momento eran caballos de paseo y de trabajo" rememora Agustina.



El Endurance y los caballos que marcaron y siguen marcando su vida

"Mi primer caballo fue un tordillo y el primer caballo que recuerdo verdaderamente como propio y por el que siento un amor increíble es Secreto, era un cruza árabe y criollo, era de un amigo de mi papá y solo lo había montado él. Lo conocíamos desde potrillo. Un caballo bello e imponente. Yo de chica hacía equitación perro nunca me hallé con esa disciplina. Me gustaba pero no sentía que fuese lo mío. En el año 2006 se organiza una carrera promocional de Endurance en Olavarría y Patricia Legnazzi, mi profesora de equitación, me entusiasmó para participar. Preparamos un gateadito que había en casa que se llamaba Puquén. La carrera era de 25 km y gané esa carrera. Ahí me enganché con el Endurance, gracias a Patricia. Después conocí a Antonio Indavere, que me ofreció caballos para correr ya a nivel nacional y papá quería comprarme algún caballito para mí, pero que sea manso, yo tenía 10 u 11 años. Ahí, un amigo de papá le avisó que vendía a Secreto, lo probamos y me lo llevé para casa. Lo tuvimos un año pero fue como si lo tuviésemos 4 o 5, nos dio muchísimas alegrías, era un "señor", y se bancó todos nuestros esfuerzos para hacer este deporte y también nuestra inexperiencia en el tema. Al año se vende, yo era muy chica y no quería saber nada, pero sabía que era la única forma de crecer en el deporte que tanto me gustaba. Mi familia hacía un esfuerzo enorme para bancar todo y sabíamos que era una gran oportunidad, teniendo un solo caballo que te ofrezcan comprarlo, no era algo que se iba a dar todos los días. Gracias a él es como empezamos a crecer en el Endurance, y fui aprendiendo que lamentablemente si uno quiere seguir en esto había que venderlo"

"Todos los caballos que pasaron por mi vida fueron importantes, hayan o no sido buenos para endurance" 


Secreto y otros caballos inolvidables


"Después de Secreto por mi vida pasaron varios caballos más que me marcaron. Uno de ellos fue Ras Y Porqué que me lo ofrecieron para correr, me enamore y me fui hasta Mendoza a un remate con el tráiler a comprarlo. Nos pasó de todo en ese viaje, pero llegamos y pudimos comprarlo, creo que el caballo estaba destinado a estar en casa. Ese caballo también se vendió a Emiratos. El último fue Eclipse, con el que corrí el panamericano, fue crack, lo tuvimos cuatro años corriendo y fue muy especial, era una caballo perfecto en todos los aspectos y creo que fue el que más satisfacciones nos ha dado desde lo deportivo"


"Todos los caballos que pasaron por mi vida fueron importantes, hayan o no sido buenos para endurance. De todos hemos aprendido algo, todos me enseñaron o me marcaron algo. Mi mamá me dice, no te podes enamorar de todos los caballos, y es así, yo me enamoro de todos, porque creo que les busco lo bueno a cada uno. Creo que cuando vos les das todo, ellos también te lo devuelven. El último malcriado que tuve fue Búlgaro, que tiene una historia muy linda, es un caballo mestizo polero. Cuando vendimos Eclipse nos habíamos quedado sin caballo, papa salió a averiguar para comprar algo y poder empezar a entrenar. Fuimos a ver una yegua árabe, yen un corralito pelado, sin un pasto había un tordillo destruido, feo. Papá averiguo y el señor nos lo mostró. Tenía hongos, era mayo y estaba muy flaco, ese invierno no lo pasaba seguramente. Decidimos comprarlo, lo curamos, lo alimentamos y después de unas semanas papá me mando un mensaje: me parece que el tordillo es una máquina. Dicho y hecho, así como estaba el caballo hizo sus primeras carreras clasificatorias de 40 y 80 km y me enamore. Era muy dulce y un malcriado, creo que de alguna manera el siempre supo que le salvamos la vida o algo así y siempre fue un agradecido que nos dio todo, tiene un corazón de oro que no se puede creer. A él lo tuvimos corriendo tres o cuatro años, nunca tuvo una carrera eliminado, llego correr 120 km, tuvo un par de podios y fue un excelente caballo que un día decidimos jubilarlo y está en casa viviendo feliz, disfrutando lo que no pudo estando en el otro lugar, no sabemos que hubiese sido de su vida".

"Los caballos son lo más noble que existe sobre la tierra, si les das respeto y amor, ellos te devuelven lo mismo" 


Una profesión elegida con el alma

"Mientras tanto yo estudie veterinaria, mi idea siempre fue continuar haciendo endurance mientras estudiaba, gracias al esfuerzo de papá que es el que esta diariamente con los caballos, los cuida y a pesar de que yo iba y venía de Tandil a Olavarría los fines de semana, el estaba todos los días con los caballos. Gracias a mi familia, pude seguir corriendo mientras hacia la carrera, que es algo que me apasiona también. En el año 2019 me recibí, hice la residencia en el haras La Providencia y este año me surgió este trabajo en Entre Ríos , enlaCabaña La Entrerriana, que es una cabaña de caballos criollos que se preparan para una prueba que se llama el freno de oro. Yo no sabía nada de caballos criollos, estoy hace 10 días y me encargo de una parte que se llama pre training, que son caballos que están en entrenamiento general básico, o sea, son caballos que se preparan físicamente, un poco lo que hacemos nosotros en endurance,para la exigencia de lo que es el freno de oro, que es un entrenamiento mas especifico o de competencia, que ya hacen otras personas. Actualmente tengo cinco caballos para montar, a su vez ayudo a la veterinaria de acá, en lo que son tratamientos diarios de veterinaria y me encargo de los tratamientos de los caballos que van a ir a la final de Jesús María. Hay cuatro caballos finalistas en el freno de oro, o sea que la cabaña tiene muy buenos caballos. Estoy feliz porque estoy aprendiendo algo distinto, por más que me haya criado entre caballos, todos los deportes son distintos, las razas también son diferentes y por suerte me encontré con un equipo super generoso que me enseñan, me explican y me brindan todo. Estoy feliz, haciendo lo que amo y haciendo dos cosas que me encantan que es entrenar y la veterinaria.Desde muy chica dije que quería ser veterinaria y especializarme en equinos y día a día confirmo esa idea, haciendo esto que me apasiona. Para mi los caballos son lo más noble que existe sobre la tierra, si les das respeto y amor, ellos te devuelven lo mismo"


Mientras a ella su nueva profesión la está llevando a otros lugares, en Olavarría su papá sigue entrenado caballos, con la seguridad que Agustina volverá siempre a ese pedacito de campo tan cerca de la ciudad donde el mismo le inculcó desde que nació ese amor eterno por los caballos.


Foto de portada: Agustina con Eclipse y Ras Y Porqué  

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