Locales y Regionales

Los riesgos de trabajar al rayo del sol

Si hay algo que caracteriza al trabajo de campo, son las interminables jornadas al aire libre. La exposición reiterada al sol sin protección puede traer serios problemas.

​Miguel Viñuales (ZonaCampo)


"El riesgo que genera el sol, el daño solar, es acumulativo a lo largo de la vida, por eso es que ya desde los seis meses de edad indicamos protección solar. Año tras año se va acumulando daño solar, cuanto más exposición, más se acumula, como sucede cuando trabajás en el campo o en actividades como la construcción", aseguró a ZonaCampo la Dra. Mariana Alcain, médica especialista en dermatología.


Con varios años de ejercicio de la profesión es esta especialidad, tanto en el Hospital Municipal como en consultorio privado, Alcain desde siempre ha hecho hincapié en la prevención y la fotoeducación para evitar gran cantidad de problemas vinculados a la exposición solar sin protección.


"Al ser acumulativo, en estos empiezan a aparecer en la edad adulta lesiones vinculadas a la exposición crónica, por eso se recomienda siempre el uso de protectores solares, media hora antes de salir al sol, aún en el caso de que no se trate de exposición directa. Esto fue siempre así, pero ahora se está estudiando más, se sabe por ejemplo qué factor necesitamos, que protección se necesita dependiendo de cada tipo de piel", agregó.


Desde el principio mismo de la nota le advertimos que en ZonaCampo somos gente de campo, valga la redundancia, y que como tales, estábamos en condiciones de afirmar que no conocemos un solo productor, operario, contratista, camionero, trabajador rural, veterinario, ingeniero agrónomo, mucho menos un periodista agropecuario (ni un solo gaucho, bah...) que use protector solar cuando sale al campo.


Preconceptos, ¡fuera!

También le dijimos que estábamos dispuestos a derribar mitos y preconceptos, porque es fundamental la salud antes que cualquier otra cosa, y que el primero de ellos era saber si la exposición reiterada no "curte" la piel, inmunizando al hombre o mujer de campo frente a la exposición solar.


"En realidad es totalmente lo contrario. No se genera ningún tipo de resistencia, cuanto más exposición el daño solar es peor. Naturalmente, hay otras cuestiones que determinan el tipo de lesión, sobre todo cuestiones genéticas y de tipo de piel, no todas las personas terminan con cáncer de piel.", apuntó la profesional.



"En todos los casos, cuanto más se está expuesto al sol sin protección, es peor y empiezan a aparecer diferentes tipos de lesiones, desde léntigos solares, que son las manchitas, hasta queratosis actínicas que son lesiones precancerosas vinculadas directamente a esa exposición crónica, y después los carcinomas que también están vinculados. Una persona de 35 o 40 años, que está muy acostumbrada a trabajar al sol, que ya no se pela, que no se preocupa porque "agarra color enseguida", es muy probable que cuando tenga 50 empiece a tener lesiones. Obviamente hay personas con mayor y menor predisposición, como te comentaba antes", remarcó.


Mito nro. 2: el pelo protector

Otro de los mitos camperos es la protección que brinda el vello corporal, no solamente en el caso de la barba o el cabello, sino también los pelos de antebrazos y piernas, sobre todo. Mal que nos pese, y más allá de lo que nos haya contado nuestro abuelo o abuela, según la Dra. Mariana Alcain la protección del vello corporal no alcanza. También nos aclaró que es normal que haya dudas al respecto, porque son cosas que se transmiten de generación en generación, lo mismo que la suposición errónea de que el tiempo fresco o ventoso minimiza los riesgos.


"Si bien es cierto que el paciente que trabaja en el campo o al aire libre, siendo calvo y sin usar gorra, tiene mayor riesgo de exposición solar, en general el vello corporal no aporta protección frente a la exposición y la persona tiene que usar protector solar igual que todos, aún para el caso de que esté nublado, de que la exposición sea indirecta o que vaya a estar poco tiempo, con exposiciones intermitentes. Hay que colocárselo media hora antes, y renovarlo cada dos horas en todos los casos, y si nos mojamos o transpiramos mucho, hay que renovarlo con mayor frecuencia. El hecho de que esté fresco o ventoso no representa ninguna limitante al daño por exposición solar, aunque pueda aliviar el riesgo de deshidratación o golpe de calor, pero no el daño solar", expresó.


Era cierto nomás...

Un tercer mito campero que nos permitimos llevar al consultorio de la entrevistada, es el decir popular de que "el sol está cada vez más fuerte", y resulta que en este caso el saber popular va de acuerdo con la realidad.


"Más allá de que el daño solar siempre estuvo y que lo que sucede es que los médicos ahora sabemos y conocemos más, que se lo estudia más profundamente, también hay cuestiones como el debilitamiento de la capa de ozono que evidentemente han agravado la situación. Antes no se sabía que existían estas lesiones, el paciente por ejemplo creía que se le iba manchando la piel porque iba envejeciendo, porque se estaba poniendo más viejito, pero en realidad es porque acumuló más exposición. Por eso hacemos tanto énfasis en la prevención, porque el efecto acumulativo puede hacer que ciertas lesiones menores vayan dando lugar a otras lesiones premalignas, y por eso el cuidado es fundamental", aseveró la Dra. Alcain.


A esta altura de la entrevista, ya nos fue quedando bien claro que el tema de la exposición solar es serio, y que muchas de las cosas que habitualmente se suponen en el mundo de campo y de los trabajos al aire libre no son tales, sino que requieren atención porque las sorpresas vienen con los años y así como parecen ser muy fáciles de prevenir, seguramente resulten difíciles de solucionar. Pasando un poco en limpio, el tema pasa por usar el protector adecuado, aplicándolo con media hora de anticipación y renovándolo cada dos horas, o con mayor frecuencia en el caso de excesiva transpiración.


La "superpantalla antitodo"

Respecto de la renovación, la Dra. Mariana Alcain nos contó acerca de un "mito" sobre el cual no le habíamos preguntado, que es el de la "pantalla solar" a prueba de todo. Según la profesional, no existe un producto de ese tipo, el cual una vez aplicado brinde protección total y no necesite ser renovado cada dos horas.


"No existe esa pantalla que me cubre para todo, se trata de factores de protección, lo ideal es usar 40 o 50, y acompañar el protector solar permaneciendo abajo de alguna sombrilla, usar gorra o ropa adecuada, es decir todas las otras cosas que ayudan. Antes se creía que se aplicaba un producto y no había que cuidarse más del sol, eso no es así. Hay que evitar las horas pico, entre las 10 y las 16hs, eso está cada vez más firmes. Y respecto de los protectores, hay muchas opciones actualmente, incluso hay algunos que son "efecto seco", es decir, que el paciente no va a notar que lo tiene, si tiene que seguir trabajando o si vuela tierra o polvillo no le va a molestar", concluyó.


A la intemperie

Un último "mito", que no lo es tanto, es el hecho de que uno de los motivos por los cuales mucha gente no utiliza protectores solares, es el costo relativamente alto que suponen, ya que uno de marca o laboratorio confiable, con factor de protección 40, cuesta de $ 500 para arriba. Y los precios son aún mayores cuando se trata de los que se aplican en spray o con efecto seco.


Lamentablemente, y a pesar de que a medida que pasa el tiempo es cada vez más evidente que el tema del uso de protección solar es una cuestión sanitaria y no estética, muy de a poco la firme insistencia de los profesionales de la medicina va llevando a que las obras sociales cubran este tipo de productos. Por ahora, en la mayoría de los casos la población sigue quedando a la intemperie (nunca mejor dicho). Pero eso ya es un "mito" bastante conocido, y de los que no parecen tan fáciles de derribar.




La semana cerró con plaza firma en Liniers
Caminos rurales: informe semanal de la Mesa Agrope...
 

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Los riesgos de trabajar al rayo del sol

Si hay algo que caracteriza al trabajo de campo, son las interminables jornadas al aire libre. La exposición reiterada al sol sin protección puede traer serios problemas.

​Miguel Viñuales (ZonaCampo)


"El riesgo que genera el sol, el daño solar, es acumulativo a lo largo de la vida, por eso es que ya desde los seis meses de edad indicamos protección solar. Año tras año se va acumulando daño solar, cuanto más exposición, más se acumula, como sucede cuando trabajás en el campo o en actividades como la construcción", aseguró a ZonaCampo la Dra. Mariana Alcain, médica especialista en dermatología.


Con varios años de ejercicio de la profesión es esta especialidad, tanto en el Hospital Municipal como en consultorio privado, Alcain desde siempre ha hecho hincapié en la prevención y la fotoeducación para evitar gran cantidad de problemas vinculados a la exposición solar sin protección.


"Al ser acumulativo, en estos empiezan a aparecer en la edad adulta lesiones vinculadas a la exposición crónica, por eso se recomienda siempre el uso de protectores solares, media hora antes de salir al sol, aún en el caso de que no se trate de exposición directa. Esto fue siempre así, pero ahora se está estudiando más, se sabe por ejemplo qué factor necesitamos, que protección se necesita dependiendo de cada tipo de piel", agregó.


Desde el principio mismo de la nota le advertimos que en ZonaCampo somos gente de campo, valga la redundancia, y que como tales, estábamos en condiciones de afirmar que no conocemos un solo productor, operario, contratista, camionero, trabajador rural, veterinario, ingeniero agrónomo, mucho menos un periodista agropecuario (ni un solo gaucho, bah...) que use protector solar cuando sale al campo.


Preconceptos, ¡fuera!

También le dijimos que estábamos dispuestos a derribar mitos y preconceptos, porque es fundamental la salud antes que cualquier otra cosa, y que el primero de ellos era saber si la exposición reiterada no "curte" la piel, inmunizando al hombre o mujer de campo frente a la exposición solar.


"En realidad es totalmente lo contrario. No se genera ningún tipo de resistencia, cuanto más exposición el daño solar es peor. Naturalmente, hay otras cuestiones que determinan el tipo de lesión, sobre todo cuestiones genéticas y de tipo de piel, no todas las personas terminan con cáncer de piel.", apuntó la profesional.



"En todos los casos, cuanto más se está expuesto al sol sin protección, es peor y empiezan a aparecer diferentes tipos de lesiones, desde léntigos solares, que son las manchitas, hasta queratosis actínicas que son lesiones precancerosas vinculadas directamente a esa exposición crónica, y después los carcinomas que también están vinculados. Una persona de 35 o 40 años, que está muy acostumbrada a trabajar al sol, que ya no se pela, que no se preocupa porque "agarra color enseguida", es muy probable que cuando tenga 50 empiece a tener lesiones. Obviamente hay personas con mayor y menor predisposición, como te comentaba antes", remarcó.


Mito nro. 2: el pelo protector

Otro de los mitos camperos es la protección que brinda el vello corporal, no solamente en el caso de la barba o el cabello, sino también los pelos de antebrazos y piernas, sobre todo. Mal que nos pese, y más allá de lo que nos haya contado nuestro abuelo o abuela, según la Dra. Mariana Alcain la protección del vello corporal no alcanza. También nos aclaró que es normal que haya dudas al respecto, porque son cosas que se transmiten de generación en generación, lo mismo que la suposición errónea de que el tiempo fresco o ventoso minimiza los riesgos.


"Si bien es cierto que el paciente que trabaja en el campo o al aire libre, siendo calvo y sin usar gorra, tiene mayor riesgo de exposición solar, en general el vello corporal no aporta protección frente a la exposición y la persona tiene que usar protector solar igual que todos, aún para el caso de que esté nublado, de que la exposición sea indirecta o que vaya a estar poco tiempo, con exposiciones intermitentes. Hay que colocárselo media hora antes, y renovarlo cada dos horas en todos los casos, y si nos mojamos o transpiramos mucho, hay que renovarlo con mayor frecuencia. El hecho de que esté fresco o ventoso no representa ninguna limitante al daño por exposición solar, aunque pueda aliviar el riesgo de deshidratación o golpe de calor, pero no el daño solar", expresó.


Era cierto nomás...

Un tercer mito campero que nos permitimos llevar al consultorio de la entrevistada, es el decir popular de que "el sol está cada vez más fuerte", y resulta que en este caso el saber popular va de acuerdo con la realidad.


"Más allá de que el daño solar siempre estuvo y que lo que sucede es que los médicos ahora sabemos y conocemos más, que se lo estudia más profundamente, también hay cuestiones como el debilitamiento de la capa de ozono que evidentemente han agravado la situación. Antes no se sabía que existían estas lesiones, el paciente por ejemplo creía que se le iba manchando la piel porque iba envejeciendo, porque se estaba poniendo más viejito, pero en realidad es porque acumuló más exposición. Por eso hacemos tanto énfasis en la prevención, porque el efecto acumulativo puede hacer que ciertas lesiones menores vayan dando lugar a otras lesiones premalignas, y por eso el cuidado es fundamental", aseveró la Dra. Alcain.


A esta altura de la entrevista, ya nos fue quedando bien claro que el tema de la exposición solar es serio, y que muchas de las cosas que habitualmente se suponen en el mundo de campo y de los trabajos al aire libre no son tales, sino que requieren atención porque las sorpresas vienen con los años y así como parecen ser muy fáciles de prevenir, seguramente resulten difíciles de solucionar. Pasando un poco en limpio, el tema pasa por usar el protector adecuado, aplicándolo con media hora de anticipación y renovándolo cada dos horas, o con mayor frecuencia en el caso de excesiva transpiración.


La "superpantalla antitodo"

Respecto de la renovación, la Dra. Mariana Alcain nos contó acerca de un "mito" sobre el cual no le habíamos preguntado, que es el de la "pantalla solar" a prueba de todo. Según la profesional, no existe un producto de ese tipo, el cual una vez aplicado brinde protección total y no necesite ser renovado cada dos horas.


"No existe esa pantalla que me cubre para todo, se trata de factores de protección, lo ideal es usar 40 o 50, y acompañar el protector solar permaneciendo abajo de alguna sombrilla, usar gorra o ropa adecuada, es decir todas las otras cosas que ayudan. Antes se creía que se aplicaba un producto y no había que cuidarse más del sol, eso no es así. Hay que evitar las horas pico, entre las 10 y las 16hs, eso está cada vez más firmes. Y respecto de los protectores, hay muchas opciones actualmente, incluso hay algunos que son "efecto seco", es decir, que el paciente no va a notar que lo tiene, si tiene que seguir trabajando o si vuela tierra o polvillo no le va a molestar", concluyó.


A la intemperie

Un último "mito", que no lo es tanto, es el hecho de que uno de los motivos por los cuales mucha gente no utiliza protectores solares, es el costo relativamente alto que suponen, ya que uno de marca o laboratorio confiable, con factor de protección 40, cuesta de $ 500 para arriba. Y los precios son aún mayores cuando se trata de los que se aplican en spray o con efecto seco.


Lamentablemente, y a pesar de que a medida que pasa el tiempo es cada vez más evidente que el tema del uso de protección solar es una cuestión sanitaria y no estética, muy de a poco la firme insistencia de los profesionales de la medicina va llevando a que las obras sociales cubran este tipo de productos. Por ahora, en la mayoría de los casos la población sigue quedando a la intemperie (nunca mejor dicho). Pero eso ya es un "mito" bastante conocido, y de los que no parecen tan fáciles de derribar.




La semana cerró con plaza firma en Liniers
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