Locales y Regionales

“Soy muy fanática de Norma Urruty y su trabajo”

Secretaria de la SRO desde hace una década, María Araceli Aller nos cuenta su perspectiva de la importancia que tiene la institución para la sociedad.  

Miguel Viñuales (ZonaCampo) 

 Un escritorio lleno de papeles y carpetas, a uno de los lados un panel donde un recorte del papa Francisco convive con frases con buena onda, la clave de WIFI, un dibujo de un monito y una grulla de papel. Así es el mundo de María Araceli Aller, secretaria de la Sociedad Rural de Olavarría y que, como sucede en el panel de su oficina, hace un poco de todo, desde la contabilidad hasta atender reclamos del público.


"Llegué a la Sociedad Rural hace doce años, primero como cajera, y desde hace diez soy la secretaria. Y creo que, salvo que pase algo inesperado, me voy a jubilar en este lugar", asegura Marita, como todo el mundo la llama, y que siente la Rural como su casa.


Cuando llegó a la institución ruralista, allá por el 2007, el mundo del campo estaba muy agitado con todo el tema del paro, los cortes de ruta, las retenciones, y en medio de todo eso apareció una figura que la marcó a fuego: la entonces presidente de la rural, Norma Urruty.


"Había mucho entusiasmo, sobre todo de la señora Urruty, es una mujer muy dedicada. A mí me encantó su entusiasmo, las pilas que le ponía, por eso siempre la apoyé a ella, me gustó mucho como encaraba todo, una mujer muy decidida. Soy muy fanática de Norma Urruty, de su trabajo", asegura Marita, y agrega que trata de reflejar esa misma impronta en su trabajo diario, poniendo pilas en todo lo que hace.


"Si bien este último tiempo estuvo mejor el ánimo de los productores, es como que desde aquellos años a esta parte hubo como un desgaste, un agotamiento, y ahora está de nuevo todo en una nebulosa, no se sabe bien lo que va a pasar", asegura.


Respecto de la relación entre la gente del sector y la Rural, considera que hay muchas variantes. Algunos productores están conformes, otros presentan quejas, pero según Aller, el tema pasa por lograr ver, o no, la importancia que tiene la institución para el campo.


"La Rural necesita apoyo, tanto de los socios que contribuyen con su cuota, que realmente es muy baja, aún con aumentos previstos no creo que se llegue a los $ 3.000 anuales durante este 2020. Y también apoyo por parte de empresas, sobre todo en lo que hace a la Expo, que debería ser tomado como uno de los eventos más importantes que tiene Olavarría", asegura.


Según Aller, hay mucha gente que trabaja para la Expo pero la falta de apoyo pone en peligro la continuidad de este proyecto que ya lleva varias décadas. De hecho, este año se bonificó el precio de los stands, manteniendo el valor del año pasado, porque si no resultaba casi imposible llevarla adelante.


"Estaría bueno que venga más gente, traiga más ideas y se puedan hacer más cosas, pero para eso hace falta apoyo, tanto por parte del público como de las grandes empresas, hubo cambios en estos últimos años pero en mi opinión personal, la gente de Olavarría está esperando otra cosa. Eso lo escucho en la calle, la frase habitual es que la Expo es siempre lo mismo. Este año se hizo un gran sacrificio para mantener la Expo, por eso considero que hace falta más apoyo", remarca.


"Hay muchas cosas que la Sociedad Rural brinda, algunas son más visibles, otras no se ven tanto. No solo los servicios al público, el pago de impuestos mediante el bolsín, sino también el apoyo a los reclamos por caminos, abigeato, o la campaña de tucura. Cada vez que alguien trae un reclamo, se lo escucha, más allá de que sea socio o no. Por eso es necesario que la gente se dé cuenta que el apoyo del socio con su cuota hace falta. Desde el lado de adentro, yo veo que se trabaja, y se trabaja muy bien, es muy importante el rol de la rural, y eso no solo beneficia solo a los socios sino a todos los productores", concluye. 



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Cuando llegó a la institución ruralista, allá por el 2007, el mundo del campo estaba muy agitado con todo el tema del paro, los cortes de ruta, las retenciones, y en medio de todo eso apareció una figura que la marcó a fuego: la entonces presidente de la rural, Norma Urruty.


"Había mucho entusiasmo, sobre todo de la señora Urruty, es una mujer muy dedicada. A mí me encantó su entusiasmo, las pilas que le ponía, por eso siempre la apoyé a ella, me gustó mucho como encaraba todo, una mujer muy decidida. Soy muy fanática de Norma Urruty, de su trabajo", asegura Marita, y agrega que trata de reflejar esa misma impronta en su trabajo diario, poniendo pilas en todo lo que hace.


"Si bien este último tiempo estuvo mejor el ánimo de los productores, es como que desde aquellos años a esta parte hubo como un desgaste, un agotamiento, y ahora está de nuevo todo en una nebulosa, no se sabe bien lo que va a pasar", asegura.


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"La Rural necesita apoyo, tanto de los socios que contribuyen con su cuota, que realmente es muy baja, aún con aumentos previstos no creo que se llegue a los $ 3.000 anuales durante este 2020. Y también apoyo por parte de empresas, sobre todo en lo que hace a la Expo, que debería ser tomado como uno de los eventos más importantes que tiene Olavarría", asegura.


Según Aller, hay mucha gente que trabaja para la Expo pero la falta de apoyo pone en peligro la continuidad de este proyecto que ya lleva varias décadas. De hecho, este año se bonificó el precio de los stands, manteniendo el valor del año pasado, porque si no resultaba casi imposible llevarla adelante.


"Estaría bueno que venga más gente, traiga más ideas y se puedan hacer más cosas, pero para eso hace falta apoyo, tanto por parte del público como de las grandes empresas, hubo cambios en estos últimos años pero en mi opinión personal, la gente de Olavarría está esperando otra cosa. Eso lo escucho en la calle, la frase habitual es que la Expo es siempre lo mismo. Este año se hizo un gran sacrificio para mantener la Expo, por eso considero que hace falta más apoyo", remarca.


"Hay muchas cosas que la Sociedad Rural brinda, algunas son más visibles, otras no se ven tanto. No solo los servicios al público, el pago de impuestos mediante el bolsín, sino también el apoyo a los reclamos por caminos, abigeato, o la campaña de tucura. Cada vez que alguien trae un reclamo, se lo escucha, más allá de que sea socio o no. Por eso es necesario que la gente se dé cuenta que el apoyo del socio con su cuota hace falta. Desde el lado de adentro, yo veo que se trabaja, y se trabaja muy bien, es muy importante el rol de la rural, y eso no solo beneficia solo a los socios sino a todos los productores", concluye. 



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