Productores rurales de la zona de Recalde y Blanca Grande aseguran que las canalizaciones realizadas por el Grupo Techint para proteger sus aerogeneradores están desviando grandes caudales de agua hacia los campos linderos. Carlos Riveiro, el principal afectado, afirma que las obras rompieron el equilibrio natural de la zona.

La instalación de los parques eólicos “Vientos de Olavarría” (Tenaris) y “La Rinconada” (Ternium) en el partido de Olavarría ha generado un conflicto inesperado con la comunidad rural. Lo que originalmente se presentó como un avance en energías limpias, hoy es señalado por los vecinos como el origen de inundaciones sin precedentes en campos productivos.
Según el testimonio de Carlos Riveiro, propietario de un establecimiento lindero al megaproyecto, la empresa construyó un sistema de canales (denominados «canal norte» y «canal sur») para evacuar el agua del predio de los aerogeneradores. Sin embargo, estas defensas habrían cedido o estarían mal diseñadas, derivando el excedente hídrico hacia las propiedades vecinas.
«Ellos desagotan el parque completamente y los vecinos, bien gracias. Me entra una cantidad de agua impresionante que nunca me entró en la vida», relató Ribeiro en diálogo directo.
El testimonio del productor
Riveiro, cuyo campo se ubica a la altura del kilómetro 335 de la Ruta 226, distingue claramente entre el fenómeno climático y la intervención humana:
- Diferencia de caudal: El productor reconoce que las lluvias recientes fueron intensas (unos 200 mm), pero asegura que el comportamiento del agua cambió. «Que se rebalse el arroyo Brandsen por las lluvias es lo normal y lo acepto, pero yo tengo agua a las rodillas en sectores donde nunca tuve».
- Falta de respuestas: A pesar de haber contactado a las autoridades de Tenaris, la respuesta fue nula. «Me derivaron con alguien del parque, dijeron que lo iban a acomodar, pero fue toda ‘sarasa’, no hicieron nada».
- Efecto dominó: La preocupación se extiende hacia Blanca Grande, ya que el agua sigue su curso natural afectando a otros productores en línea, como los campos arrendados por la firma Tronconi.
De acuerdo con lo expresado por Riveiro, la situación ya ha sido puesta en conocimiento de la esfera pública. El productor manifestó haber enviado registros fílmicos y mantenido comunicaciones con la gestión municipal para alertar sobre el problema.
Riveiro afirma que existe una gran incógnita entre los productores sobre si estas canalizaciones cuentan con los registros y estudios de impacto ambiental correspondientes ante los organismos competentes.
El estado de situación
Actualmente, los productores enfrentan la dificultad de movilizar la hacienda a zonas altas en campos que se han vuelto intransitables. La falta de mantenimiento en los canales internos del parque eólico, que según las denuncias se encuentran «partidos» en varios tramos, amenaza con agravar la situación ante el pronóstico de nuevas lluvias.
«Esa agua no se va más», advierte Ribeiro con preocupación, mientras los vecinos de Recalde observan cómo el paisaje rural se transforma en una laguna permanente por una obra que, paradójicamente, nació bajo la bandera de la sustentabilidad.



