Con cuatro muertes confirmadas en las primeras semanas del año, refuerzan la vigilancia epidemiológica en zonas rurales de la provincia de Buenos Aires. Los casos se produjeron en General Belgrano, Pergamino, Chacabuco y Mar del Plata.

La provincia de Buenos Aires atraviesa un nuevo llamado de atención sanitario tras la confirmación de una cuarta muerte por hantavirus en lo que va de 2026. El último caso se registró en la ciudad de General Belgrano, donde una niña de 10 años falleció luego de contraer la enfermedad, según confirmaron las autoridades sanitarias provinciales a través del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA).
El deceso ocurrió el 8 de enero y activó de inmediato los protocolos sanitarios correspondientes. La menor residía en el paraje rural Chas, donde el municipio implementó un bloqueo sanitario preventivo, con tareas de desmalezamiento, fumigación y desratización, con el objetivo de reducir el riesgo de nuevos contagios y controlar el foco epidemiológico.
Con este caso, ya son cuatro las muertes por hantavirus en distritos del interior bonaerense en las primeras semanas del año. A los casos de General Belgrano se suman el fallecimiento de un adolescente de 14 años en Pergamino, un hombre de 59 años oriundo de Chacabuco que murió mientras estaba internado en Junín y un hombre de 33 años en Mar del Plata, donde las autoridades aclararon que se trató de un episodio aislado.

Desde el punto de vista sanitario, si bien no se registra un brote fuera de lo habitual para la época, los especialistas remarcan que el verano concentra históricamente la mayor cantidad de casos, con cerca del 70% de las infecciones entre noviembre y marzo. En 2025, la provincia notificó 390 casos sospechosos, con al menos 25 confirmados, lo que marcó un aumento respecto de años anteriores.
El hantavirus es una zoonosis estrechamente vinculada al ámbito rural, ya que se transmite principalmente por el contacto con roedores silvestres —especialmente el ratón colilargo— o con su orina y heces. La infección ocurre, en muchos casos, al inhalar polvo contaminado en galpones, depósitos, graneros, viviendas rurales o refugios, lo que refuerza la importancia de la prevención en establecimientos agropecuarios y zonas periurbanas.

Cómo prevenir el Hantavirus:
- Impedir que los roedores entren o hagan nidos en nuestros hogares.
- Sellar orificios en puertas, paredes y cañerías, mantener la higiene con agua y lavandina, colocar huertas y leña a más de 30 metros de las viviendas, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 metros alrededor de nuestras casas.
- Ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones). Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo húmedo antes de ingresar.
- Realizar la limpieza (pisos, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada diez de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar).
- Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.
- Si se encuentra un roedor vivo: usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo).
- Si se encuentra un roedor muerto: rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Luego recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo.
- Usar calzado cerrado y pantalones largos.



