La escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel impacta en los mercados energéticos globales. La suba del crudo podría afectar costos de transporte y fertilizantes.

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir los mercados internacionales y generó preocupación por sus posibles efectos sobre la energía, el comercio y las cadenas productivas globales.
Uno de los focos de mayor tensión se ubica en el Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas que se comercializa en el mundo.
Este paso marítimo, de apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y constituye una de las rutas más importantes para el transporte global de combustibles.
El aumento de la incertidumbre geopolítica ya se refleja en los mercados internacionales, con subas en el precio del petróleo y mayor volatilidad en el sector energético.
Qué puede pasar con los combustibles en Argentina
En el plano local, desde la petrolera estatal YPF aseguran que, por ahora, no se esperan cambios bruscos en los surtidores.
Su presidente y CEO, Horacio Marín, explicó que la empresa aplica una política de precios basada en promedios móviles, lo que permite amortiguar subas o bajas transitorias del crudo internacional.
Según indicó, un salto momentáneo del petróleo no necesariamente se traslada al precio local de los combustibles. Sin embargo, si el barril se mantiene durante varios meses por encima de determinados valores —por ejemplo, en torno a los 85 dólares— el impacto podría comenzar a sentirse.
Costos logísticos y fertilizantes en la mira
Más allá del precio del gasoil, el conflicto también podría tener consecuencias indirectas para el agro.
La región del Golfo Pérsico es un proveedor clave de urea y fertilizantes nitrogenados, insumos fundamentales para la producción agrícola y cuya fabricación depende en gran medida del gas natural.
Argentina importó en 2025 cerca de 1,4 millones de toneladas de urea, y entre el 30% y el 40% provino de países del Golfo como Qatar e Irán.
En los últimos días, los costos de flete en rutas que atraviesan esa región aumentaron alrededor de un 70%, impulsados por las primas de riesgo y el encarecimiento de los seguros marítimos.
Este escenario ya comenzó a reflejarse en subas del precio internacional de los fertilizantes, lo que podría trasladarse a los costos de producción agrícola si la tensión geopolítica se prolonga.



