Mediante el Decreto 462/2025, el Ejecutivo nacional dispuso la reestructuración del INTA, que pierde su autarquía y personalidad jurídica propia. A partir de ahora funcionará como un organismo desconcentrado bajo la órbita de la Secretaría de Agricultura.

El Gobierno nacional oficializó cambios en la estructura del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), mediante la publicación del Decreto 462/2025 en el Boletín Oficial. La medida establece que el INTA dejará de ser un ente autárquico y pasará a funcionar como un organismo desconcentrado dentro de la Secretaría de Agricultura, dependiente del Ministerio de Economía.
La norma también alcanza a otros organismos como el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), el INASE (Instituto Nacional de Semillas) y la Agencia Regulatoria del Cannabis. En el caso del INTA, se elimina su consejo directivo, y sus funciones serán absorbidas por autoridades designadas por el Poder Ejecutivo Nacional.
Según el decreto, la decisión forma parte de un proceso de reorganización del sector público nacional y apunta a “racionalizar estructuras, evitar superposiciones y optimizar recursos”.
Principales cambios establecidos
- Pérdida de autarquía: el INTA deja de tener personalidad jurídica propia y autonomía financiera.
- Nuevo encuadre jurídico: se convierte en un organismo desconcentrado, bajo la órbita directa de la Secretaría de Agricultura.
- Eliminación del consejo directivo: la conducción pasará a depender de autoridades designadas por el Ejecutivo.
- Transferencia de funciones: se incorporan algunas tareas que antes realizaban el INASE y la Agencia del Cannabis, ahora disueltos como entes autárquicos.
La medida no implica una fusión entre organismos, pero sí una redefinición de estructuras, competencias y autoridades. En paralelo, el Gobierno trabaja en acuerdos de transferencia de funciones y en la reestructuración del personal y las unidades técnicas de los entes alcanzados.
Contexto
La reestructuración del INTA se enmarca en una serie de medidas administrativas impulsadas por el Ejecutivo desde comienzos de 2024. Previamente, el organismo había iniciado una reorganización interna que incluyó la reducción de agencias de extensión, recortes presupuestarios y revisión de programas experimentales.
El nuevo encuadre legal representa un cambio significativo en el funcionamiento del instituto, fundado en 1956, cuya misión histórica es generar y transferir conocimiento y tecnologías aplicadas al sector agropecuario.



