El país enfrenta una emergencia sanitaria por la reaparición de la fiebre aftosa, con impacto en la producción ganadera y el comercio. En ese contexto, una empresa argentina se suma al esquema de vacunación como parte del refuerzo internacional.

La fiebre aftosa volvió a encender las alarmas sanitarias en Sudáfrica. Durante las últimas semanas, el país registró nuevos focos de la enfermedad en distintas regiones, lo que obligó a reforzar las medidas de bioseguridad, restringir el movimiento de animales y activar un programa sanitario de alcance nacional. El impacto no se limita al plano productivo: la situación también compromete el abastecimiento interno y las exportaciones de carne y leche, en un contexto de alta sensibilidad para el comercio internacional.
La fiebre aftosa volvió a poner en jaque a la ganadería sudafricana. Durante las últimas semanas se confirmaron nuevos brotes en distintas regiones del país, lo que llevó a las autoridades sanitarias a intensificar las medidas de control, reforzar la vigilancia epidemiológica y aplicar restricciones al movimiento de animales en zonas críticas.
El impacto de la enfermedad no se limita al plano sanitario. La aparición de focos activos afecta directamente a la producción de carne y leche, condiciona la actividad comercial interna y genera preocupación en los mercados internacionales, donde el estatus sanitario es un factor clave para el acceso a destinos de exportación.

Un plan nacional para contener y erradicar la enfermedad
Frente a este escenario, Sudáfrica activó un plan nacional de lucha contra la fiebre aftosa, con una estrategia de mediano y largo plazo. El programa combina campañas de vacunación masiva por fases, priorizando los focos de mayor circulación viral identificados mediante mapas de riesgo, junto con un fortalecimiento de la trazabilidad, el control de movimientos y la vigilancia sanitaria.
Las autoridades fijaron metas ambiciosas de cobertura, con porcentajes superiores al 80% en rodeos comunales y cercanos al 100% en feedlots y tambos, considerados puntos clave para cortar la transmisión del virus. El objetivo inmediato es reducir de manera significativa la cantidad de brotes en los próximos 12 meses y avanzar, gradualmente, hacia la recuperación del estatus sanitario del país.
Vacunas y refuerzos internacionales para sostener la estrategia
El plan sudafricano se apoya en vacunas de alta potencia contra los serotipos SAT 1, SAT 2 y SAT 3, las variantes del virus que circulan actualmente en el territorio. Para garantizar el abastecimiento necesario, el país complementa su producción local con acuerdos internacionales que permitan sostener las campañas en el tiempo y responder con rapidez ante nuevos focos.

Biogénesis Bagó se suma al esquema de vacunación
En este contexto, la empresa argentina Biogénesis Bagó anunció la exportación de vacunas que se integrarán al plan nacional sudafricano. El acuerdo prevé un embarque inicial de un millón de dosis, con un suministro adicional de cinco millones de dosis antes de marzo de 2026, destinadas específicamente a combatir los serotipos SAT responsables de los brotes recientes.
Las vacunas formarán parte de las campañas masivas por fases y contribuirán a reforzar la disponibilidad de dosis trivalentes adaptadas a las cepas presentes en el país. Desde la compañía señalaron que el aporte se enmarca en su experiencia previa en programas de control de fiebre aftosa en distintas regiones del mundo y en su capacidad para responder ante emergencias sanitarias de gran escala.