El médico veterinario Germán Cantón, integrante del Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado de INTA Balcarce, abrió el ciclo de charlas técnicas del viernes en La Ganadería que Viene 2026. Durante su exposición repasó los principales desafíos sanitarios que enfrenta hoy la ganadería bovina y destacó la importancia de anticiparse a los problemas mediante el manejo y la prevención.

La sanidad animal evoluciona al mismo ritmo que los sistemas productivos. Nuevas enfermedades, resistencia a tratamientos y cambios en los modelos de producción obligan a replantear estrategias que durante años parecían suficientes. Bajo esa premisa, el médico veterinario Germán Cantón, integrante del Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado de INTA Balcarce, abrió el bloque de charlas técnicas del viernes 15 de mayo en la cuarta edición de La Ganadería que Viene 2026, con una presentación titulada «Manejo y tecnología de procesos, los desafíos sanitarios actuales para la ganadería bovina».
Durante la conferencia, Cantón dejó un concepto que atravesó toda su exposición: la mayoría de los problemas sanitarios no dependen únicamente de un virus, una bacteria o un parásito, sino del manejo integral del rodeo. El estrés, la nutrición, el transporte, la adaptación de los animales y el ambiente terminan siendo factores determinantes para que las enfermedades se expresen o no.
Uno de los temas abordados fue la enfermedad respiratoria bovina, una de las principales causas de pérdidas en recría y feedlot. El especialista explicó que los agentes bacterianos más frecuentes forman parte de la microbiota normal del animal y aprovechan situaciones de inmunosupresión para provocar cuadros clínicos. También advirtió sobre un fenómeno cada vez más preocupante: la aparición de cepas resistentes a los antibióticos, lo que obliga a utilizar estos tratamientos con mayor criterio y evitar aplicaciones preventivas indiscriminadas.
Cantón también llamó la atención sobre enfermedades que comenzaron a observarse con mayor frecuencia en los últimos años, como las neumonías producidas por micoplasmas y el resurgimiento de algunas variantes del herpesvirus bovino, capaces de provocar cuadros neurológicos graves. Según explicó, estas situaciones requieren un diagnóstico temprano y un seguimiento sanitario permanente para evitar mayores pérdidas.
Otro eje de la charla estuvo centrado en los parásitos gastrointestinales, donde recordó que el verdadero problema no está solamente en el animal sino también en las pasturas. Por eso remarcó que los antiparasitarios deben ser una herramienta más dentro de un programa integral de manejo, especialmente en un contexto donde la resistencia a estos productos es cada vez más frecuente.
El especialista repasó además distintos casos de intoxicaciones por nitratos e ionóforos, dos problemáticas que continúan generando pérdidas importantes en los establecimientos. En este último caso, señaló que muchas veces los problemas se originan por errores de manejo durante la preparación de las raciones y destacó la necesidad de capacitar al personal y controlar cuidadosamente los procesos de mezclado.
A modo de cierre, Cantón dejó un mensaje claro para productores y asesores: la prevención sigue siendo la herramienta sanitaria más eficiente y rentable. Para ello, sostuvo que resulta indispensable combinar tecnología, capacitación del personal, monitoreo permanente y decisiones de manejo que permitan reducir los factores de riesgo antes de que aparezcan las enfermedades.