En la previa de su tradicional cita del 9 de septiembre, la familia Falabella recibió a productores, clientes y amigos para recorrer los corrales y conocer de cerca los toros y vientres que formarán parte de la próxima venta. Lisandro Falabella destacó lo parejo de la torada y definió el objetivo de más de seis décadas de selección: producir un Angus rústico, funcional y adaptable a distintos sistemas productivos.
Lomas Pampas volvió a abrir sus tranqueras para compartir una de esas jornadas que, con el paso de los años, se transformaron en una instancia especial dentro de la previa de su remate anual. Productores, clientes y amigos llegaron hasta el establecimiento de la familia Falabella para recorrer caminando los animales y conocer de cerca la genética que saldrá a la venta el próximo miércoles 9 de septiembre, en la Sociedad Rural de Olavarría.
Fue una jornada más íntima, de recorrida y conversación, pero también de reencuentro con muchos productores que acompañan a la cabaña desde hace años.
Para Lisandro Falabella, ese vínculo representa uno de los grandes valores del Día de Campo.
“Acá tenemos primero clientes de la primera hora que nos acompañan año a año y medio que reafirman el rumbo que tenemos, que es una responsabilidad”.
Y agregó: “El solo hecho de que cuando uno los invita vengan gustosos, la verdad que es un ámbito medio familiar, muy bueno”.

Más de 60 años buscando un Angus funcional
Con 62 años de historia, Lomas Pampas mantiene una línea de trabajo construida a lo largo de generaciones. Lisandro, que lleva casi tres décadas al frente de la cabaña, resumió con claridad el tipo de animal que buscan producir. “Es un Angus ante todo rústico, mediano”.
Falabella hizo especial hincapié en el concepto de tamaño moderado, aunque aclaró que no se trata simplemente de buscar animales pequeños.
“Hay un moderado intermedio que es el que buscamos nosotros, que es un toro que a los dos años, con una dieta saludable, llega a los 700 kilos y que es capaz de producir tanto un novillo de consumo como de exportación”.
Esa flexibilidad, explicó, es uno de los principales objetivos de la selección. Que el ternero producido pueda adaptarse a distintos planteos, desde un animal de terminación rápida hasta un novillo de mayor peso. “Esa es la flexibilidad que le tiene que dar al toro de Lomas Pampas el ternero que produce”.
Una torada “recontra pareja”
Durante la recorrida, los visitantes pudieron observar los toros que serán protagonistas del próximo remate. Y Falabella no ocultó su satisfacción por el resultado del trabajo realizado.
“Después de más de 60 años de selección y jorobar y jorobar, realmente la torada que tenemos este año es recontra pareja, muy pareja”.
La definición surgió incluso al momento de armar los lotes para la venta. “Cerramos los lotes con unos toros que eran espectaculares, que si yo fuera productor me los compro”.
Para Lisandro, ese es uno de los parámetros que permiten vender con tranquilidad. “Estoy orgulloso del laburito que hemos hecho, ponemos mucha pasión, mucha dedicación y los logros están”.

Genética probada en el propio campo
La selección de Lomas Pampas no se limita al trabajo de cabaña. La familia también desarrolla un sistema de cría de ciclo completo y produce novillos de exportación, lo que les permite probar esa genética en su propio establecimiento. “Acá tenemos un rodeo de cría de ciclo completo y llegamos con los novillos jóvenes de 18 meses de exportación. Y eso lo logramos con esta genética”.
La próxima cita: 9 de septiembre
El recorrido por Lomas Pampas fue la antesala del 37° Remate Anual consecutivo, que se realizará el miércoles 9 de septiembre, previo almuerzo, en la Sociedad Rural de Olavarría, con Wallace S.A. y Juan Carlos Wallace en la comercialización.
La oferta estará integrada por toros Angus negros y colorados de dos años, además de vientres propios y la participación de las cabañas invitadas. “No es un remate de los muy grandes, pero sí es un remate de mucha calidad”, resumió Falabella.
Así, entre la calidez de los anfitriones y la recorrida a campo, Lomas Pampas volvió a mostrar mucho más que los animales que saldrán a la venta: el resultado de más de seis décadas de selección y una genética pensada para responder en las condiciones reales de producción. El Día de Campo fue, una vez más, la oportunidad de ver ese trabajo antes de que los toros salgan a la pista.







