La provincia enviará un proyecto a la Legislatura para habilitar la comercialización formal de carne de jabalí y ciervo bajo estrictos controles sanitarios. La iniciativa busca transformar parte del control poblacional en una cadena formal de aprovechamiento alimentario, bajo regulación estatal y con garantías sanitarias.

Después de que especialistas advirtieran sobre el crecimiento sin control del jabalí en Argentina y su impacto sobre la producción, la biodiversidad y la sanidad animal, Río Negro dio un paso concreto para enfrentar el problema.
El Gobierno provincial enviará durante agosto un proyecto de ley que permitirá comercializar formalmente carne de jabalí y ciervo, dos especies exóticas invasoras que provocan importantes pérdidas económicas y ambientales. La propuesta no busca fomentar su cría, sino aprovechar animales obtenidos mediante controles y actividades cinegéticas, incorporándolos a un circuito legal con controles bromatológicos y trazabilidad.
Una respuesta a un problema creciente
El secretario de Ganadería de Río Negro, Norberto Tabaré Bassi, explicó que el objetivo es adaptar la Ley Provincial de Carnes para permitir el procesamiento y comercialización de estas especies sin las exigencias pensadas para frigoríficos de gran escala, aunque manteniendo todas las garantías sanitarias.
Según el funcionario, el jabalí ya provoca importantes daños sobre cultivos, corrales de engorde y establecimientos ganaderos, además de avanzar incluso sobre zonas urbanas como Bariloche.

Controles sanitarios obligatorios
Uno de los aspectos centrales del proyecto será garantizar la inocuidad de la carne.
Al igual que ocurre con el cerdo doméstico, cada jabalí deberá someterse obligatoriamente al análisis para detectar triquinosis antes de ingresar al circuito comercial.
La iniciativa también contempla la carne de ciervo y deja abierta la posibilidad de incorporar guanacos en el futuro, aunque únicamente si los estudios científicos determinan que su aprovechamiento no compromete la conservación de la especie.
«No queremos producir jabalíes; queremos aprovechar una fauna invasora que ya existe y ofrecer un alimento seguro para el consumidor», sostuvo el secretario de Ganadería de Río Negro, Norberto Tabaré Bassi.
Infraestructura y aprovechamiento
Como parte del plan, Río Negro ya habilitó una sala de faena en Río Colorado y proyecta nuevas instalaciones en el Valle Inferior y Bariloche para procesar animales provenientes de la caza deportiva y comercial.
Desde el gobierno provincial remarcan que no se trata de desarrollar una producción de jabalíes, sino de aprovechar una población silvestre que continúa expandiéndose y cuya erradicación hoy resulta prácticamente imposible.
Un debate que gana fuerza
La iniciativa aparece pocos días después de que ZonaCampo publicara una entrevista con el especialista en fauna silvestre Víctor Fratto, quien estimó que en Argentina podrían existir entre 3 y 5 millones de jabalíes y advirtió que el país necesita un Plan Nacional de Manejo y Control para frenar el avance de una de las especies invasoras más problemáticas del territorio.
En ese contexto, la propuesta de Río Negro incorpora una herramienta que varios especialistas vienen mencionando desde hace años: transformar parte del control poblacional en una cadena formal de aprovechamiento alimentario, bajo regulación estatal y con garantías sanitarias.



