La ampliación del cupo de importación permitió un fuerte crecimiento de las ventas al mercado estadounidense, que hoy paga unos US$8.300 por tonelada, por encima del promedio de las exportaciones argentinas. Mientras China sigue siendo el principal comprador, Estados Unidos gana protagonismo como uno de los destinos más rentables.

La carne vacuna argentina atraviesa uno de sus mejores momentos en el mercado estadounidense. Impulsadas por la ampliación del cupo de importación —que pasó de 20.000 a 100.000 toneladas para este año—, las exportaciones crecieron con fuerza y posicionaron a Estados Unidos como un destino estratégico para el negocio exportador.
Según un informe elaborado por la Gerencia de Inteligencia Comercial de PromArgentina, durante mayo los embarques hacia ese país alcanzaron los US$86 millones, con un volumen cercano a 11.000 toneladas, equivalente a todo lo exportado durante los primeros ocho meses de 2025. En el acumulado entre enero y mayo, las ventas suman US$360 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 201% y marca un récord para ese período.
Pero el dato que más entusiasma al sector es el precio. Mientras el valor promedio de las exportaciones argentinas de carne vacuna ronda los US$7.600 por tonelada, Estados Unidos está pagando alrededor de US$8.300, unos US$700 más por tonelada. Esto lo ubica entre los cinco mercados que mejor remuneran la carne argentina, solo detrás de la Unión Europea, Brasil e Israel.
Para Paloma Fontana, analista ganadera de AZ-Group, el mercado estadounidense dejó de ser un destino complementario para convertirse en una verdadera alternativa a China. Según explicó, la ampliación del cupo permitió que Estados Unidos ya represente cerca del 19% de las exportaciones argentinas, mientras que China continúa liderando con una participación del 53%, aunque perdiendo algunos puntos relativos.
El nuevo escenario también responde a cambios en el comercio internacional. Brasil y Australia aceleraron sus ventas hacia China y avanzaron rápidamente sobre sus cupos de exportación, mientras que Argentina aprovechó la oportunidad para redireccionar parte de sus embarques hacia Estados Unidos, donde los precios resultan más atractivos.
Desde la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), su presidente Daniel Urcía destacó que, si bien las exportaciones medidas en toneladas todavía se ubican por debajo de los niveles de 2024, el ingreso de divisas muestra un fuerte crecimiento. Entre enero y mayo, las ventas externas generaron alrededor de US$1.800 millones, muy por encima de los US$1.200 millones registrados en igual período de los dos años anteriores.
El dirigente también remarcó que buena parte de los certificados para exportar durante el tercer trimestre ya fueron emitidos, mientras el sector mantiene expectativas sobre el comportamiento del mercado chino hacia fin de año, cuando tradicionalmente aumenta la demanda por las celebraciones del Año Nuevo. Si ese escenario se confirma, Argentina podría aprovechar simultáneamente dos mercados de alto valor: un Estados Unidos fortalecido y una eventual recuperación de los precios en China.
Para la cadena de ganados y carnes, el crecimiento de Estados Unidos representa mucho más que un aumento coyuntural de las exportaciones. Significa diversificar destinos, reducir la dependencia del mercado chino y consolidar una plaza que hoy ofrece mejores precios y perspectivas de continuidad para los próximos años.



