Lo que comenzó en 2017 como un proyecto ligado a la fertilización in vitro bovina fue creciendo hasta convertirse en una propuesta que combina reproducción, genética y diagnóstico veterinario. Natalia y Gustavo Ghiano, junto al médico veterinario Leandro Labella, abrieron en Olavarría un laboratorio pensado para acompañar de cerca las necesidades de veterinarios y productores.

Hay proyectos que nacen de una decisión puntual y otros que se van construyendo con el tiempo. Adelina Genética Embrionaria pertenece a este último grupo. La iniciativa comenzó a gestarse en 2017, a partir de una idea vinculada con la fertilización in vitro bovina, y atravesó capacitaciones, cambios y distintos imprevistos hasta llegar a la apertura de su laboratorio de análisis veterinario.
“Este proyecto arrancó en el 2017. Después de varios imprevistos que tuvimos, pandemia, cambio de gobierno, muchas capacitaciones en el medio, conocimos gente como Alejandro que se sumó al equipo y hoy estamos muy orgullosos de poder abrir las puertas del laboratorio”, cuenta Natalia Ghiano, licenciada en Biotecnología y Biología Molecular.
El nombre elegido tiene, además, una historia íntimamente ligada a la familia. Adelina era la abuela de Natalia y Gustavo, a quien ellos llamaban “la guía”.
“Estuvo siempre muy presente en cada paso que dimos. Por eso decidimos poner el nombre de ella como para tenerla a nosotros presente todos los días”, explica Natalia.
De la fertilización in vitro al diagnóstico
La primera idea estaba enfocada en la reproducción. Natalia se había capacitado en fertilidad y el objetivo inicial era desarrollar un laboratorio de fertilización in vitro bovina. En ese camino apareció Leandro Labella, médico veterinario, que se incorporó al proyecto para aportar otra mirada.
“Conocí a los chicos en el 2017, creo, que iniciamos con un proyecto destinado a FIV, fertilización in vitro bovina. Ese proyecto sigue en continuado, pero en paralelo decidimos incorporar otras técnicas de diagnóstico, aprovechando la experiencia de los chicos en diagnóstico”, relata Labella.
Su incorporación también tuvo que ver con una manera diferente de mirar la actividad. “La idea de sumarme al grupo era para darle una visión poblacional, ya que la veterinaria por ahí siempre trabajamos con población y no diagnósticos individuales”, explica.
La fertilización in vitro continúa siendo uno de los ejes del proyecto. La técnica parte de la aspiración de ovocitos mediante ecografía intravaginal, que luego llegan al laboratorio para atravesar las etapas de maduración, fertilización y almacenamiento de los embriones.
Pero con el tiempo la propuesta fue ampliándose.

Una historia que también viene del laboratorio
Gustavo Ghiano ya tenía una trayectoria en el ámbito del laboratorio. En 2006 había abierto, junto a un socio, un laboratorio orientado a humanos. Cuatro años después se incorporó Natalia, que ya tenía en mente trabajar sobre fertilidad.
“Con el tiempo surgió el proyecto de hacerlo medio humano en bovinos y así surgió la idea de formar Adelina”, cuenta Gustavo.
Ese recorrido también llevó al diagnóstico veterinario. Primero aparecieron los análisis para pequeños animales, a partir de una necesidad concreta que detectaron en Olavarría. Después, la experiencia y la demanda los llevaron a pensar en los grandes animales.
“Eso nos llevó también a pensar de llevarlo a grandes animales y de ahí surgió la idea, junto con lo que veníamos haciendo en Adelina, que empezó como un laboratorio de genética, incorporarle las nuevas determinaciones para comenzar en la parte veterinaria de grandes animales, en el diagnóstico de grandes animales”, explica Gustavo.
Así, aquel proyecto inicial fue incorporando nuevas herramientas hasta llegar al laboratorio que hoy abre sus puertas.
Diagnóstico para anticiparse a los problemas
Entre los servicios se encuentran los análisis para brucelosis, tricomoniasis y campylobacteriosis, además de los estudios de calidad seminal y los trabajos vinculados a la producción de embriones bovinos.
La demanda de estos análisis fue creciendo en los últimos años, acompañada también por las exigencias de los organismos sanitarios. Adelina asumió la responsabilidad de funcionar como laboratorio en red para brucelosis y ante la provincia de Buenos Aires para el diagnóstico de tricomoniasis y campylobacteriosis.
Pero para Gustavo, la importancia del diagnóstico va bastante más allá del cumplimiento de una exigencia.
“Más allá de las exigencias institucionales, el hecho de la sanidad de los toros es un pilar fundamental en la producción y es el principio de todos los índices productivos”, sostiene.
El impacto de una enfermedad venérea, explica, puede extenderse mucho más allá del momento en que aparece el problema. La recuperación de los índices reproductivos puede llevar varios ciclos, mientras que también quedan involucrados vientres y reproductores de alto valor.
Por eso, dentro de los servicios que consideran especialmente importantes está el análisis de calidad seminal. Leandro señala que detrás de un protocolo de inseminación existe una inversión importante y que la calidad del semen es un aspecto que no debería dejarse para último momento.
“El almacenamiento, transporte o cualquier contratiempo que puedan sufrir los termos pueden afectar la calidad seminal y siempre recomendamos llegar al día de inseminación teniendo esa información”, advierte.

Estar cerca de veterinarios y productores
La propuesta de Adelina Genética Embrionaria no se plantea como un proyecto cerrado. Por el contrario, sus integrantes buscan que el laboratorio crezca a partir de las necesidades que surjan en la actividad.
“Más allá de las técnicas mencionadas, la idea es incorporar día a día nuevas técnicas a demanda para ir acompañando tanto a los veterinarios como a los productores”, señala Gustavo.
Esa es, en definitiva, la idea que atraviesa el proyecto: poner el conocimiento y la tecnología del laboratorio al servicio de decisiones que tienen consecuencias concretas sobre la producción.
“Nosotros queremos ser parte de la rutina tanto de los veterinarios como de los productores, ser un laboratorio de confianza y poder estar a la altura”, resume Gustavo.
Adelina Genética Embrionaria
📍 9 de Julio 4825, esquina Juan XIII, Olavarría
📲 2284 330506
📲 2284 353763
@gustavomghiano
@nataliaghiano54