Por josé Gamondi on Domingo, 28 Abril 2019
Categoría: Ganadería

La lógica del agricultor aplicada a la ganadería

Un ingeniero uruguayo explica, en base a su experiencia personal, algunas condiciones y cuidados que le han resultado importantes en el aprendizaje para el manejo de mejores praderas  

Por  el Ingeniero Agrónomo Martín Pérez del Castillo
Una nota de FORO RURAL
 

Para lograr pasturas más productivas y longevas, objetivo de todo productor, se debe planificar desde el acondicionamiento del suelo antes de la siembra hasta resolver cuándo refertilizar o renovar las praderas. Así lo afirma el ingeniero agrónomo Martín Pérez del Castillo, quien en base a su experiencia personal, de veinte años de trabajo, explica algunas condiciones y cuidados que le han resultado importantes en el aprendizaje para el manejo de mejores praderas.

Preparación del suelo para la siembra

La clave está en imitar el proceso que siguen los agricultores, sobre todo en la preparación del suelo para la siembra. Gran parte de la vida útil de la pradera dependerá de las condiciones iniciales en que se realiza la siembra. Tres factores determinantes en esa instancia son la limpieza del suelo –las plantas no pueden tener competencia si se busca una buena implantación–, el análisis de suelo, para saber cuánto fertilizar, y un buen servicio de maquinaria que asegure una correcta fertilización y la adecuada profundidad en la siembra.

Diversidad de especies para un sistema diversificado

Disponer de pasturas de calidad durante el mayor tiempo posible es lo que busca cualquier productor, y esto es válido tanto para un sistema diversificado como para uno muy especializado. En el caso de Martín Pérez del Castillo, contar con una variedad que aporte diferente calidad y disponibilidad a lo largo de año es un aspecto deseable y positivo. Ante un sistema bien diversificado (silvopastoreo, recría de holandesas, ciclo incompleto abierto, ovinos), la diversidad en la composición de las praderas ha dado a Pérez del Castillo muy buenos resultados.

Muchas especies van de la mano con el sistema de producción. Por ejemplo: si se necesita comida para hacer un flushing es mejor apostar a un importante componente de leguminosas. Sin embargo, si se necesita piso –en el caso de un tambo– la festuca es una opción más conveniente.

¿Y los mejoramientos?

Con un 40% del área con praderas y el restante 60% del área mejorada principalmente con Lotus Rincón, Pérez del Castillo busca que los mejoramientos sean relevantes, con buena presencia de plantas, para que en primavera aporten buena calidad y disponibilidad.

Acondicionar el tapiz con pastoreos intensos antes de tirar la semilla es fundamental, dejando espacios abiertos para que el Lotus Rincón colonice esas zonas. Además, son oportunas las refertilizaciones anuales, con un agregado de semilla que mantenga los mejoramientos y una presencia de Lotus interesante.

Siete claves de este sistema

Algunos indicadores productivos
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