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Más espacio y mejor alimentación: las claves del “feedlot ecológico” del INTA

Si bien la primera versión data de 2004, actualmente son muchos los productores que comienzan a implementar la versión "ecológica" del tradicional feedlot que propone el INTA 

El término Feedlot ecológico no se refiere al tipo de carne generada sino a la compatibilidad con el ambiente. Un sistema no contaminante, estable, y accesible para todos, ideado por técnicos del INTA. 


Los mentores de la idea, Ignacio Galli, Andrea Biolatto, Sebastián Vittone y Ariel Monje, técnicos de la EEA INTA Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos, ponen de relieve las bondades de este sistema de engorde intensivo. 


Sin dudas, su gran virtud es la sustentabilidad, que reconoce tres expresiones: 

  • En principio la no contaminación ambiental, que es tal vez la más importante, porque atiende una de las exigencias del mercado y de los vecinos. Son conocidos los conflictos originados por los sistemas de alimentación controlada a corral o en encierres denominados piquetes en cercanías de ciudades, pueblos y rutas, en especial por la emisión de olores desagradables y la contaminación de aguas de escurrimiento superficial. 
  • El bienestar animal, que es otra exigencia creciente del mercado y una preocupación de los operadores. 
  • La conservación de los recursos naturales. Está relacionada con el debido respeto que nos merecen las generaciones futuras.  


​La otra propiedad emergente del feedlot ecológico es la estabilidad del sistema, a la sazón la más actual. Es lógico que un planteo como el del corral intensivo tradicional, ideado para climas con precipitaciones de menos de 400 mm y suelos arenosos, frecuentemente tenga problemas sobre suelos arcillosos y con lluvias anuales de 1.000 mm. 


Pero además, el esquema tradicional implica una inversión millonaria en dólares, algo como para pensar muy bien cuando el precio del kilo vivo del insumo es superior al del kilo vivo del producto (margen comercial negativo) y los establecimientos de invernada terminal intensiva deben operar a un bajo porcentaje de su capacidad o dejar de hacerlo. 


Aquí se inserta una de las ideas madre del feedlot ecológico: la movilidad, innovación desarrollada en el CREA Villaguay, imponiendo que la primera exigencia para la instalación es que se debe poder levantar en 24 horas. Para eso se hace con alambrados eléctricos y pueden emplearse aguadas y comederos móviles. 


La tercera virtud de este sistema se relaciona con el término equidad. El feedlot ecológico no tiene limitaciones de escala (fue pensado para entre 500 y 1.000 animales) que, considerando una duración de 90 a 120 días por tanda, admite entre 3 y 4 tandas por ejercicio.

MANOS A LA OBRA 

Para comprender rápidamente cómo es un feedlot ecológico el lector debe pensar en un pastoreo rotativo intensivo en franjas con un camino lateral de acceso a las aguadas. Si éstas son móviles evitan el alto pisoteo próximo a la fuente de agua. Puede también aplicarse en un sistema de división radial de un potrero con centro en la aguada. 


Lo de intensivo se refiere a una alta carga instantánea y una baja permanencia en cada franja, de modo que se debe pensar en un sistema rotativo de alta frecuencia de rotación. Estudios preliminares realizados en la Experimental mencionada indicaron que asignando mayor superficie por animal (entre 100 y 200 m2 /novillo) en sistemas de engorde bajo condiciones de encierre, no se provocan alteraciones relacionadas con la contaminación de suelos y aguas profundas y de escurrimiento. 


Asimismo se estableció que el aporte de las deyecciones al suelo por un período de 100 días equiparó a la fertilización requerida por un cultivo agrícola de muy buena producción, abriendo así la posibilidad de compatibilizar un sistema de engorde no contaminante con un manejo sustentable de los suelos en rotaciones agrícolas. 


Ahora piense ese mismo lote de pastoreo en franjas con otra calle del lado opuesto a la de las aguadas, donde se va desplazando un comedero móvil. Lo de móvil es por la misma razón: controlar el pisoteo excesivo, especialmente con lluvia (los comederos son techados).  


¿CUÁNTAS FRANJAS? 

Para estos técnicos depende del tiempo de retorno al pasaje anterior, el necesario para que se seque el estiércol. La idea de no detallar más el diseño pasa por buscar los réditos del enorme capital intelectual disponible en los establecimientos de invernada. 


HIPÓTESIS

En este esquema el pastoreo se transforma, en realidad, en una deposición de estiércol lo más uniforme posible. Por eso las dos franjas laterales, para que caminen buscando pasto y accediendo al concentrado y al agua. Y hay bienestar animal porque la hacienda se echa sobre una cama de césped. 

¿Por qué habría que llegar a moverlos hasta dos veces por día? Porque no deben patear (menor contaminación), echarse sobre o pisar el estiércol; esto marca el momento del cambio de franja, no la disponibilidad de pasto como en un rotativo convencional. 


Otra razón es que, en períodos lluviosos, la única forma de reducir la compactación del suelo por pisoteo es achicar el tiempo de permanencia. Una es directamente proporcional al otro. 

¿Y la conservación de los recursos? Con la permanencia en toda la superficie del lote asignado de 120 días en un suelo arcilloso y 90 días en un suelo arenoso, hay un aporte de nutrientes equivalente a una fertilización convencional.


Fuentes: INTA  - Periódico MOTIVAR

Mapas de lluvias del 25/11 en Olavarría y la zona
Mapa con la tendencia de lluvias del 26/11 al 2/12

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Los mentores de la idea, Ignacio Galli, Andrea Biolatto, Sebastián Vittone y Ariel Monje, técnicos de la EEA INTA Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos, ponen de relieve las bondades de este sistema de engorde intensivo. 


Sin dudas, su gran virtud es la sustentabilidad, que reconoce tres expresiones: 

  • En principio la no contaminación ambiental, que es tal vez la más importante, porque atiende una de las exigencias del mercado y de los vecinos. Son conocidos los conflictos originados por los sistemas de alimentación controlada a corral o en encierres denominados piquetes en cercanías de ciudades, pueblos y rutas, en especial por la emisión de olores desagradables y la contaminación de aguas de escurrimiento superficial. 
  • El bienestar animal, que es otra exigencia creciente del mercado y una preocupación de los operadores. 
  • La conservación de los recursos naturales. Está relacionada con el debido respeto que nos merecen las generaciones futuras.  


​La otra propiedad emergente del feedlot ecológico es la estabilidad del sistema, a la sazón la más actual. Es lógico que un planteo como el del corral intensivo tradicional, ideado para climas con precipitaciones de menos de 400 mm y suelos arenosos, frecuentemente tenga problemas sobre suelos arcillosos y con lluvias anuales de 1.000 mm. 


Pero además, el esquema tradicional implica una inversión millonaria en dólares, algo como para pensar muy bien cuando el precio del kilo vivo del insumo es superior al del kilo vivo del producto (margen comercial negativo) y los establecimientos de invernada terminal intensiva deben operar a un bajo porcentaje de su capacidad o dejar de hacerlo. 


Aquí se inserta una de las ideas madre del feedlot ecológico: la movilidad, innovación desarrollada en el CREA Villaguay, imponiendo que la primera exigencia para la instalación es que se debe poder levantar en 24 horas. Para eso se hace con alambrados eléctricos y pueden emplearse aguadas y comederos móviles. 


La tercera virtud de este sistema se relaciona con el término equidad. El feedlot ecológico no tiene limitaciones de escala (fue pensado para entre 500 y 1.000 animales) que, considerando una duración de 90 a 120 días por tanda, admite entre 3 y 4 tandas por ejercicio.

MANOS A LA OBRA 

Para comprender rápidamente cómo es un feedlot ecológico el lector debe pensar en un pastoreo rotativo intensivo en franjas con un camino lateral de acceso a las aguadas. Si éstas son móviles evitan el alto pisoteo próximo a la fuente de agua. Puede también aplicarse en un sistema de división radial de un potrero con centro en la aguada. 


Lo de intensivo se refiere a una alta carga instantánea y una baja permanencia en cada franja, de modo que se debe pensar en un sistema rotativo de alta frecuencia de rotación. Estudios preliminares realizados en la Experimental mencionada indicaron que asignando mayor superficie por animal (entre 100 y 200 m2 /novillo) en sistemas de engorde bajo condiciones de encierre, no se provocan alteraciones relacionadas con la contaminación de suelos y aguas profundas y de escurrimiento. 


Asimismo se estableció que el aporte de las deyecciones al suelo por un período de 100 días equiparó a la fertilización requerida por un cultivo agrícola de muy buena producción, abriendo así la posibilidad de compatibilizar un sistema de engorde no contaminante con un manejo sustentable de los suelos en rotaciones agrícolas. 


Ahora piense ese mismo lote de pastoreo en franjas con otra calle del lado opuesto a la de las aguadas, donde se va desplazando un comedero móvil. Lo de móvil es por la misma razón: controlar el pisoteo excesivo, especialmente con lluvia (los comederos son techados).  


¿CUÁNTAS FRANJAS? 

Para estos técnicos depende del tiempo de retorno al pasaje anterior, el necesario para que se seque el estiércol. La idea de no detallar más el diseño pasa por buscar los réditos del enorme capital intelectual disponible en los establecimientos de invernada. 


HIPÓTESIS

En este esquema el pastoreo se transforma, en realidad, en una deposición de estiércol lo más uniforme posible. Por eso las dos franjas laterales, para que caminen buscando pasto y accediendo al concentrado y al agua. Y hay bienestar animal porque la hacienda se echa sobre una cama de césped. 

¿Por qué habría que llegar a moverlos hasta dos veces por día? Porque no deben patear (menor contaminación), echarse sobre o pisar el estiércol; esto marca el momento del cambio de franja, no la disponibilidad de pasto como en un rotativo convencional. 


Otra razón es que, en períodos lluviosos, la única forma de reducir la compactación del suelo por pisoteo es achicar el tiempo de permanencia. Una es directamente proporcional al otro. 

¿Y la conservación de los recursos? Con la permanencia en toda la superficie del lote asignado de 120 días en un suelo arcilloso y 90 días en un suelo arenoso, hay un aporte de nutrientes equivalente a una fertilización convencional.


Fuentes: INTA  - Periódico MOTIVAR

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