InfoGen

Grupos CREA, una oportunidad de crecer

Apuntalando todos los aspectos de la empresa agropecuaria a través del asesoramiento y la construcción grupal, el programa está abierto a nuevos productores  

 Exclusivo ZonaCampo


Uno de los principales desarrollos técnico productivos autogestionados por productores es el de los grupos CREA, Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola. Desde que se fundara el primero grupo en 1957, correspondiente a la zona Henderson-Daieraux, el movimiento no ha parado de crecer, al punto que en la actualidad existen alrededor de 230 grupos que nuclean unas 2.000 empresas que buscan ampliar sus horizontes a través de la experimentación, la capacitación, la transferencia de conocimiento y la integración comunitaria.


En Olavarría funciona uno de estos grupos, que cuenta –como todos- con el respaldo metodológico que los caracteriza, y la contención institucional de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola. Cada grupo tiene, lógicamente, su propia impronta e idiosincrasia, ya que se los puede encontrar a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, y también en Uruguay.


Durante los días de la Expo 2019, tuvimos el agrado de que algunos de sus miembros nos visitaron en nuestro stand y aprovechamos para charlar un rato y de paso dar difusión a este valioso proyecto, que está abierto a nuevos productores que quieran sumarse dentro del marco de trabajo que propone el movimiento CREA.


"Yo estoy desde el inicio de CREA en la zona, hace diez años aproximadamente. A mí me sirve mucho porque en este esquema se da importancia al tema números, a un control de gestión que por ahí en la cabaña, con las ansias de progresar, se dejan los costos para lo último. Entonces uno muchas veces gasta sin tener en cuenta en que gasto. En CREA siempre me insisten en sacar costos, ver cuánto estoy ganando y cuanto estoy gastando", expresó el productor Alberto Alem, que evidentemente habla con conocimiento de causa ya que un toro suyo sacó el primer premio de la Expo.


Por su parte, José María Ortiz, invitado habitual de nuestro medio e integrante del grupo desde los comienzos, remarcó la importancia de la sistematización y la regularidad del trabajo que se da en CREA, y de la interacción con otros productores. "Habitualmente tenés un calendario, se programa una reunión al mes en distintos campos, entonces se va rotando y les va tocando a todos los integrantes en diferentes épocas del año. Los últimos años también se hicieron algunos viajes donde vamos a visitar CREA de otras zonas, que no tienen nada que ver con lo nuestro pero siempre enriquece", indicó.


"Al haber una reunión por año en tu campo, ahí vos mostrás un poco aparte de lo productivo,los números, la gestión,entonces esto genera un compromiso para con el grupo que te obliga de alguna manera a tener algo armado. Incluso a veces se hacen reuniones intermedias", agregó. 


Federico González es uno de los últimos productores en incorporarse al grupo local, y destacó también la importancia de la gestión que la metodología propone. "En el grupo te encontrás con un manejo diferente, uno piensa que lo viene haciendo bien, pero en mucho casos vas trabajando sin saber si ganás, perdés o quedás hecho. En nuestro caso nos ayudó mucho a acomodar lo económico, paralelo a la producción. En poco tiempo, yo hace un año y medio que estoy en el grupo y pudimos programarnos y ordenarnos mucho. El grupo ayuda mucho a esto", mencionó.


Existen unos 230 grupos CREA dentro del territorio nacional, que nuclean más de 2.000 empresas agropecuarias de toda escala. El movimiento también tiene presencia en Uruguay.


Dentro de los cuatro pilares de trabajo de los grupos CREA hay una cuestión transversal, que es el asesoramiento técnico permanente. A su vez, a fin de asegurar que estos asesores estén en contacto regular con las problemáticas de la zona y del momento, el esquema de trabajo incluye una visita mensual obligada a cada uno de los campos, generándose el doble efecto de que el asesor está siempre al tanto, y el productor se ve en la necesidad de anticiparse a los problemas, programando las tareas y abriendo un poco la perspectiva.


"Lógicamente, toda la estructura de CREA, y el trabajo y capacitación de los asesores tiene un costo. Para un campo promedio del partido de aproximadamente 1.000 has, ronda los $ 10.000, lo cual no difiere mucho de tener un asesor externo, sumando toda la estructura y organización del grupo que acompaña", explicó José María Ortiz.


"Hay que desmitificar el hecho de que el productor que está en CREA es diferente o tiene un campo muy grande, somos productores comunes, con fallas y aciertos pero que nos vamos apoyando entre todos. El productor que quiere sumarse, tiene que hablar con alguien del grupo. Siempre está el asesor, que es Francisco Raimondi y muchos más integrantes del grupo", agregó. Actualmente, el grupo local está integrado por siete empresas agropecuarias, aunque llegó a haber once. Como en cualquier grupo de trabajo con muchos años, la incorporación requiere del acuerdo de los miembros existentes, pero Ortíz expresó que las puertas están abiertas y que los aportes son bienvenidos.


Federico González, con su perspectiva de productor comparativamente más nuevo en la metodología, reconoce estar conforme con el esquema de trabajo. "En la reunión del día, la empresa presenta los números, mostrás toda tu parte productiva, después se recorre el campo entero las primeras veces y medida que la gente conoce el campo se observan cosas más puntuales donde hay alguna duda. Luego se hacen dos grupo de cuatro cinco integrantes y cada grupo trabaja en la resolución de los problemas, como está el campo, cual es la problemática, como lo resolvería cada grupo. Después los dos presentan su trabajo y hacen su devolución. Siempre invitamos gente, incluso a veces personas que no vienen del palo del campo, que tiene miradas distintas", recalcó.


"Algo muy bueno también es que se hace una ronda de novedades, donde cada uno presenta las cosas que hizo, o problemáticas que le surgieron por ejemplo: precio de venta de hacienda, si tuvo enfermedad en algún trigo, enfermedad de algún animal, vacunas, etc. Esto permite estar actualizado de lo que va sucediendo en los otros campos, poder comparar o estar al tanto, y este intercambio es muy enriquecedor", expresó Alberto Alem.


Quedaron bastantes cosas en el tintero que por una cuestión de extensión no pudimos incluir en esta nota, sobre todo relacionadas con anécdotas productivas, algunos logros impensados y el tiempo y dinero ahorrados para conseguir alcanzar las metas empresarias gracias al análisis grupal del movimiento de cada empresa. La charla fue amena, mate de por medio, en el cómodo stand que montamos en la Expo 2019.


José María Ortiz cerró la charla remarcando que la participación en un grupo CREA solo tiene por finalidad la mejora de la empresa a todo nivel, y que de ningún modo se pierde autonomía de decisión. "Somos críticos y autocríticos, pero siempre son críticas constructivas .La empresa que hace la reunión al final del día es la que pregunta lo que necesita que el grupo le conteste. Cada empresa y personas después es libre de hacer o decidir lo que quiera, el grupo asesora, se genera un diálogo, pero la decisión es de cada uno. Muchas veces se generan debates, y se trata de consensuar y llegar a una conclusión para hacer la devolución a la empresa que hizo la reunión para que pueda tomar el mejor camino posible", concluyó.



Una rotoenfardadora que hace rollos con maíz picad...
Desde Olavarría el campo se sumo a la Marcha "Del ...

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En Olavarría funciona uno de estos grupos, que cuenta –como todos- con el respaldo metodológico que los caracteriza, y la contención institucional de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola. Cada grupo tiene, lógicamente, su propia impronta e idiosincrasia, ya que se los puede encontrar a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, y también en Uruguay.


Durante los días de la Expo 2019, tuvimos el agrado de que algunos de sus miembros nos visitaron en nuestro stand y aprovechamos para charlar un rato y de paso dar difusión a este valioso proyecto, que está abierto a nuevos productores que quieran sumarse dentro del marco de trabajo que propone el movimiento CREA.


"Yo estoy desde el inicio de CREA en la zona, hace diez años aproximadamente. A mí me sirve mucho porque en este esquema se da importancia al tema números, a un control de gestión que por ahí en la cabaña, con las ansias de progresar, se dejan los costos para lo último. Entonces uno muchas veces gasta sin tener en cuenta en que gasto. En CREA siempre me insisten en sacar costos, ver cuánto estoy ganando y cuanto estoy gastando", expresó el productor Alberto Alem, que evidentemente habla con conocimiento de causa ya que un toro suyo sacó el primer premio de la Expo.


Por su parte, José María Ortiz, invitado habitual de nuestro medio e integrante del grupo desde los comienzos, remarcó la importancia de la sistematización y la regularidad del trabajo que se da en CREA, y de la interacción con otros productores. "Habitualmente tenés un calendario, se programa una reunión al mes en distintos campos, entonces se va rotando y les va tocando a todos los integrantes en diferentes épocas del año. Los últimos años también se hicieron algunos viajes donde vamos a visitar CREA de otras zonas, que no tienen nada que ver con lo nuestro pero siempre enriquece", indicó.


"Al haber una reunión por año en tu campo, ahí vos mostrás un poco aparte de lo productivo,los números, la gestión,entonces esto genera un compromiso para con el grupo que te obliga de alguna manera a tener algo armado. Incluso a veces se hacen reuniones intermedias", agregó. 


Federico González es uno de los últimos productores en incorporarse al grupo local, y destacó también la importancia de la gestión que la metodología propone. "En el grupo te encontrás con un manejo diferente, uno piensa que lo viene haciendo bien, pero en mucho casos vas trabajando sin saber si ganás, perdés o quedás hecho. En nuestro caso nos ayudó mucho a acomodar lo económico, paralelo a la producción. En poco tiempo, yo hace un año y medio que estoy en el grupo y pudimos programarnos y ordenarnos mucho. El grupo ayuda mucho a esto", mencionó.


Existen unos 230 grupos CREA dentro del territorio nacional, que nuclean más de 2.000 empresas agropecuarias de toda escala. El movimiento también tiene presencia en Uruguay.


Dentro de los cuatro pilares de trabajo de los grupos CREA hay una cuestión transversal, que es el asesoramiento técnico permanente. A su vez, a fin de asegurar que estos asesores estén en contacto regular con las problemáticas de la zona y del momento, el esquema de trabajo incluye una visita mensual obligada a cada uno de los campos, generándose el doble efecto de que el asesor está siempre al tanto, y el productor se ve en la necesidad de anticiparse a los problemas, programando las tareas y abriendo un poco la perspectiva.


"Lógicamente, toda la estructura de CREA, y el trabajo y capacitación de los asesores tiene un costo. Para un campo promedio del partido de aproximadamente 1.000 has, ronda los $ 10.000, lo cual no difiere mucho de tener un asesor externo, sumando toda la estructura y organización del grupo que acompaña", explicó José María Ortiz.


"Hay que desmitificar el hecho de que el productor que está en CREA es diferente o tiene un campo muy grande, somos productores comunes, con fallas y aciertos pero que nos vamos apoyando entre todos. El productor que quiere sumarse, tiene que hablar con alguien del grupo. Siempre está el asesor, que es Francisco Raimondi y muchos más integrantes del grupo", agregó. Actualmente, el grupo local está integrado por siete empresas agropecuarias, aunque llegó a haber once. Como en cualquier grupo de trabajo con muchos años, la incorporación requiere del acuerdo de los miembros existentes, pero Ortíz expresó que las puertas están abiertas y que los aportes son bienvenidos.


Federico González, con su perspectiva de productor comparativamente más nuevo en la metodología, reconoce estar conforme con el esquema de trabajo. "En la reunión del día, la empresa presenta los números, mostrás toda tu parte productiva, después se recorre el campo entero las primeras veces y medida que la gente conoce el campo se observan cosas más puntuales donde hay alguna duda. Luego se hacen dos grupo de cuatro cinco integrantes y cada grupo trabaja en la resolución de los problemas, como está el campo, cual es la problemática, como lo resolvería cada grupo. Después los dos presentan su trabajo y hacen su devolución. Siempre invitamos gente, incluso a veces personas que no vienen del palo del campo, que tiene miradas distintas", recalcó.


"Algo muy bueno también es que se hace una ronda de novedades, donde cada uno presenta las cosas que hizo, o problemáticas que le surgieron por ejemplo: precio de venta de hacienda, si tuvo enfermedad en algún trigo, enfermedad de algún animal, vacunas, etc. Esto permite estar actualizado de lo que va sucediendo en los otros campos, poder comparar o estar al tanto, y este intercambio es muy enriquecedor", expresó Alberto Alem.


Quedaron bastantes cosas en el tintero que por una cuestión de extensión no pudimos incluir en esta nota, sobre todo relacionadas con anécdotas productivas, algunos logros impensados y el tiempo y dinero ahorrados para conseguir alcanzar las metas empresarias gracias al análisis grupal del movimiento de cada empresa. La charla fue amena, mate de por medio, en el cómodo stand que montamos en la Expo 2019.


José María Ortiz cerró la charla remarcando que la participación en un grupo CREA solo tiene por finalidad la mejora de la empresa a todo nivel, y que de ningún modo se pierde autonomía de decisión. "Somos críticos y autocríticos, pero siempre son críticas constructivas .La empresa que hace la reunión al final del día es la que pregunta lo que necesita que el grupo le conteste. Cada empresa y personas después es libre de hacer o decidir lo que quiera, el grupo asesora, se genera un diálogo, pero la decisión es de cada uno. Muchas veces se generan debates, y se trata de consensuar y llegar a una conclusión para hacer la devolución a la empresa que hizo la reunión para que pueda tomar el mejor camino posible", concluyó.



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